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Entrevista con el Lic. Luis Fernando Vázquez Olivera, de “Banuet Consultores” El pasado 3 de mayo del 2009, el Gobierno Federal hizo públicos los Lineamientos de Prevención y control en Materia de Influenza A (H1N1) que contienen las medidas preventivas que se deben cumplir para disminuir el riesgo de contagio por el virus que ha afectado a nuestro país en las últimas semanas. En este tenor, las implicaciones técnicas de estos “Lineamientos” y de otras medidas, que ya se encontraban en vigor incluso antes de la epidemia., revisten muchas implicaciones legales que afectan a las empresas objeto de los mencionados lineamientos”, entre las que se encuentran restaurantes, centros de reunión, oficinas y medios de transporte. El Lic. Luis Fernando Vázquez Olivera, especialista legal en temas de regulaciones técnicas y normas de calidad, quien nos compartió sus opiniones.
El Lic. Vázquez Olivera nos recibe en sus oficinas. Al entrar a la sala de juntas, nos solicitan que utilicemos gel antibacterial. Luis Fernando Vázquez entra sonriente -Sin usar corbata, conforme a las nuevas recomendaciones sanitarias- y nos saluda “A control remoto” bromea. Le hacemos notar la falta de corbata, una prenda que parece ser inherente a los abogados y con ello inicia la entrevista.: Luis Fernando Vázquez Olivera (LFVO): ¿La corbata? Contrario a lo que mucha gente cree, no representa más un reservorio de virus, que la manga del saco, la camiseta o el bolso de las mujeres (manteles y servilletas de tela incluidos, cuando uno va al restaurante). En realidad, es mi opinión que las autoridades han recomendado su desuso por que las corbatas ejemplifican una pésima costumbre que está muy arraigada en la sociedad: Mucha gente no realiza de manera frecuente, el aseo de aquellas prendas que no están destinadas a la lavadora, so pretexto de que el lavado en seco las daña. Tampoco es que exista un fundamento legal serio para no usarlas. Se vuelve un símbolo, una señal que dice “Yo tengo responsabilidad social y en consecuencia, cumplo con normas de inocuidad” algunas obligatorias y otras no – Puntualiza. Reportero (Rep): Entonces ¿No todo lo que han recomendado las autoridades es exigible, desde el punto de vista legal? Pensamos en la distancia entre comensal y comensal, en los restaurantes. LFVO: Desde luego que no, hay muchas disposiciones que la misma autoridad sabe que no puede exigir legalmente, sin cubrir – En forma previa – con ciertos requisitos. REP: ¿En serio? LFVO: Claro. Todos estamos sujetos a normas y la autoridad no es la excepción. Por eso, en los medios, han hecho énfasis en que se apela a la cooperación de la ciudadanía en seguir estas mencionadas “Recomendaciones”. No obstante, no debemos confiarnos como empresarios, ya que dentro de dichas recomendaciones se encuentran algunos requisitos y aspectos (no todos) a evaluar que sí se encontraban previamente regulados, en unos casos, y normalizados, en otros, en disposiciones, con el debido sustento legal, que ya existían con anterioridad a la, ahora llamada “contingencia sanitaria”.– Apunta.REP: ¿Eso quiere decir que no hay que cumplir las recomendaciones propuestas de las autoridades? LFVO: Esa es una pregunta capciosa, que puede ser respondida con otra pregunta: Como empresario ¿Conozco y sé distinguir entre aquellas regulaciones que mi establecimiento, productos o servicios, deben de cumplir de manera obligatoria y diferenciarla de las normas de calidad superior, voluntarias que me ayudan a posicionarme frente a mis clientes? Ese debe ser el enfoque correcto y si no sabemos dar la respuesta puntual y adecuada a esos dos cuestionamientos, nuestro negocio puede encontrarse en un gran riesgo. Bueno, en dos: uno comercial y uno legal. REP: ¿Cómo puede un empresario llegar a responder esas preguntas? LFVO: Bien, en primer lugar hay que establecer un “mapeo normativo” al interior de la empresa o negocio. Saber distinguir mis obligaciones regulatorias, saber como cumplirlas y como demostrar su cumplimiento, que no es lo mismo. REP: ¿ Se refiere a la certificación? LFVO: Bueno, la certificación es una de las formas más conocidas que contempla la Ley Federal sobre Metrología y Normalización para demostrar el cumplimiento con normas técnicas, pero no es la única: Contamos con diversas herramientas como la verificación, las pruebas de laboratorio y la calibración de instrumentos de medición, entre otras – Añade. REP: Y si no cuento con dicho certificado ¿La autoridad nos puede clausurar? LFVO: No en todos los casos, por eso debemos conocer a fondo, y de manera previa, el marco normativo que resulta aplicable a nuestro negocio, sector o servicio. Esto nos servirá para estar mejor preparados ante eventuales abusos, que los hay todavía, de los inspectores comisionados por la autoridad, o poder defendernos ante la imposición de multas u otro tipo de sanciones. REP: Abusos o desconocimiento…. LFVO:Que bueno que lo señalas, creo que el segundo es casi tan peligroso como los primeros. Y ninguno de los dos es disculpable. REP: Tiene razón…. LFVO: ¿Pero como poder enfrentarnos y corregir ese desconocimiento, si nosotros mismos no conocemos todas las normas que nos resultan aplicables? La profesionalización de este esquema debe ser una responsabilidad compartida , de empresarios y autoridades. REP: Y en materia de inocuidad e higiene ¿Las disposiciones son obligatorias o voluntarias? LFVO: Nuevamente, depende del sector, empresa o servicio de que se trate. Hay cuestiones en materia de manejo higiénico de alimentos, limites sanitarios, buenas prácticas de fabricación, etiquetado de productos y protección ambiental que ya se encuentran en normas oficiales mexicanas, obligatorias, desde mucho antes de que surgiera la influenza. Creo que a partir de situaciones como ésta, veremos acciones más contundentes de la autoridad para exigirlas, incluso de manera previa, en algunos casos, a permitir que un establecimiento – Un restaurante por ejemplo, o una sala de espectáculos- empiece a operar. REP: Se refiere a exigir estas normas de manera preventiva. LFVO:Claro, pero no me refiero solo a su exigencia por parte de las autoridades, sino también a la responsabilidad social que hay en ello por parte de los empresarios y también me refiero a los estándares de calidad, voluntarios, que en materia de higiene, buenas prácticas y manejo adecuado de alimentos, por citar unos casos, nos permiten ofrecer a los consumidores un entorno más seguro. REP: Un entorno que muchos consumidores, hasta este momento, no estaban acostumbrados a exigir…. LFVO: Es cierto, pero creo que este tipo de situaciones sacuden a la gente, a las autoridades, a los mercados. Estas semanas que hemos vivido –Histerias aparte – han sido prueba fiel de ello. REP: Y el impacto económico es enorme. LFVO: Sí, pero mucho de ese impacto se pudo haber evitado si se hubieran conocido y aplicado, de manera generalizada, muchas de las herramientas normativas que en materia de seguridad e higiene ya existen para controlar diversos aspectos vinculados a esta materia. Vamos a hacer honestos: Es importante invertir más tiempo y conocimiento a la cultura de calidad, inocuidad y seguridad, que ha sido muy descuidada por grandes sectores de nuestro país, entre los que cuento a los consumidores, empresarios y gobierno. REP: Y el empresario juega un papel fundamental, ya que es el vínculo entre los otros dos sectores. LFVO:Definitivamente, el empresario juega un papel clave en estos aspectos ya que debe generar confianza, no sólo a las autoridades que le permiten operar, sino también al consumidor que requiere sus productos y servicios, pero !Cuidado! No hay que hacer de los empresarios los “malos de la película”, que no lo son, su responsabilidad debe ser igual de importante que la de los consumidores informados, que prefieren los establecimientos y negocios de calidad sobre aquellos que no lo son…. REP: Y las autoridades… LFVO: Las autoridades también, ya que no deben limitarse a su papel de inspección, sino que deben hacer un esfuerzo adicional para lograr que pernee en el resto de la sociedad, esa cultura de calidad. Me gustaría hacer énfasis en el especial nicho de oportunidad que se presenta a los gobiernos locales y municipales: Estableciendo directrices y mecanismos para asegurar que en sus localidades, en los centros urbanos, en las Ciudades Capitales, la infraestructura de vivienda, comercial, de servicios y de producción se ajusten a las normas oficiales mexicanas y a las normas mexicanas que hay en nuestro país y que, en muchos casos, se apegan a estándares internacionales. REP: ¿Por que cree que esto no se ha hecho? LFVO: Es un cuestionamiento complejo, pudiera pecar de simplista, pero mi opinión es que ha habido falta de voluntad política, tanto política pública como privada, aunada a un desinterés de la sociedad en general. Pero, en definitiva, el riesgo de una epidemia novedosa (No será la única ni la última) - El Lic. Vázquez señala hacia adelante con un gesto elocuente – una contingencia ambiental, un desastre natural, un brote bacteriológico ¿Qué te puedo decir? Son eventos que vuelven a poner las cosas en perspectiva, para gobernantes y gobernados sobre las políticas que verdaderamente son prioritarias. REP: El sustento de la vida misma de una comunidad LFVO:Tu lo has dicho, la vida biológica y la vida económica. No podemos vivir siempre con medidas de alerta., de carácter reactivo. No quiero ni pensar lo que sería de nosotros, como sociedad, ante una nueva contingencia de cualquier tipo –Volver a cerrar los establecimientos de toda una ciudad, por no decir del país – Sería terrible; un golpe del que difícilmente nos recuperaríamos en mucho tiempo. REP: ¿Como estar preparados para esa situación? LFVO: No me voy a cansar de decirlo: Desarrollando y aplicando modelos normativos que operen de manera preventiva. REP: ¿Hay alguna moraleja en esto? LFVO: Aún es pronto para poder hacer un juicio objetivo de lo ocurrido. Pero haciendo una suposición fundada, no es descabellado pensar que si la mayoría de los establecimientos del giro de comida hubieren contado con una normativa, aplicada, o una certificación que garantizara, de antemano el buen uso y cuidado en el manejo de alimentos, el gobierno hubiera tenido mayores elementos para buscar alternativas antes de extender tanto tiempo el cierre de este tipo de negocios... Pero lo cierto es que estos esquemas aún no están aplicados de manera generalizada. Lo mismo ocurre en oficinas y salas de cine, centros de reunión, etcétera. Es algo que debe tenerse en cuenta, ya que no sabemos cuando volverá a ocurrir la siguiente emergencia. Debemos hacer de la protección un hábito, no una reacción. Esa sería la moraleja con la que yo me quedaría. REP :Muchas Gracias. |